25.8.10

No hay que...

No hay que dejar que los intelectuales
jueguen con cerillas
Por que señores cuando se lo deja solo
El mundo mental Señooores
No es muy brillante que digamos
Y en cuanto está solo
Trabaja arbitrariamente
Erigiéndose por sí mismo
Y según dicen generosamente en el honor
de los trabajadores de la construcción
Un automonumento
Repitámoslo Señooores
Cuando se lo deja solo
El mundo mental
Miente
Monumentalmente

Jacques Prévert

Último Pucho

Me siento en ésta computadora todos los días a mirar alguna hoja vacía para rellenar. No siempre tengo algo que decir, o no siempre sé cómo decirlo. Sin embargo, hay algo en mí que necesita salir. Salir de mi mente, de mi cuerpo. Tal vez pienso con mis dedos en el teclado. O simplemente no tengo sentido. Sigo desesperando a pesar de la medicación. Ahora no sólo por la magia perdida, sino también por la libertad condicionada. Sigo desesperando. Va más allá de terapia, más allá de la religión, más allá de todo lo que creo saber. Tan lejos está que no puedo reconocerlo, identificarlo, transmitirlo. Me canso de las metáforas a veces, siento que la poesía carece de utilidad. Pero mi ser quema por dentro. Arde. No sé si está en mi espíritu, en mi mente o en mi cuerpo. No sé por qué está ni qué quiere. No sé el propósito. Esa búsqueda de la verdad que sabe que no hay verdad. Que cada uno tiene su verdad. Cada uno tiene su verdad... Desespero.

18.8.10

Campamento de Locura


Tengo que aprender a convivir con mi mente, ya no lo puedo aplazar.
No solo un monopolio de intensas sensaciones protagonizar.

En un Campamento de Locura,
los participantes se ven atrapados.

Muchos temen ser normalizados,
otros absorben sensaciones
de los problemas avanzados.

Las reglas de comportamiento son claras: No hagan NADA sin nuestra autorización. No corran, no salten... No rían sin razón ni vivan con pasión. No piensen en sus cabezas, compártanlo. No apoyen los pies en las mesas, supérenlo. No expresen su desesperación, pero no censuren su expresión. No se permiten cinturones, espejos ni cordones. No se junten de a montones, no busquen sus reflejos, ni escuchen las razones.

Piel de gallina para los atrevidos, los saltarines, los potenciados, los intensamente arriesgados. Pesadilla de soñadores, cárcel de creadores: Acércate joven, tengo algo para ti. Es una correa y una cadena, para que te parezcas más a mí.

_ Míralo a él, es ordenado, es responsable.
_ Llama entonces a mi abogado, no me interesa lo razonable.
_ Mírala a ella, es cauta, es imitable.
_ No me rijo por esa pauta, me parece reprochable.
_ Míralos, son normales, son productivos.
_ Nosotros somos animales, salvajemente adictivos.

Dice el espíritu de alguno que pelea contra el Sistema Penitenciario de Mentes Extrañas. Dentro del Campamento de Locura, las reglas son claras. Tu mente es una masa y ellos son moldeadores. Si tu mente es de mármol, ellos son los talladores. Tu mente es entonces, un lienzo ya borrado. Ellos son los nuevos pintores.

Todo tipo de personajes te podés encontrar en una reunión de éstas, más allá de lo peculiar que serían sus fiestas. Una tragicomedia tras otra... Historias. Otro camino recorrido... Memorias.

Ellos son diferentes, sin duda esenciales. Ellos se pierden en sus mentes, claramente especiales. Se juntan, se entienden. Preguntan, comprenden. No son discapacitados sociales, ni psicóticos mundiales. No son resucitados joviales ni espíritus amorales. Sobreviven, imaginan. Ustedes miren, culminan. Sin duda no son jóvenes normales. Se destacan por sus instintos animales, y por por sus sueños descomunales.

Entonces se hace el fogón, cada uno lleva su ramita. Algunos algo de cartón, o tal vez alguna curita. Se queman diarios íntimos, y pensamientos ínfimos. Se queman ideas suicidas, algún roto salvavidas, y el viejo paracaídas. Arden los demonios, los fallidos matrimonios, los viejos patrimonios, y los explayados testimonios. Arden las voces y los roces. Arde el silencio tragado, el llanto aguantado, el límite ignorado, y el cuerpo desalmado. Arden viejas fantasías, algunas travesías, falsas profecías, y la espera del Mesías. Todo quema, todo arde. No te aflijas, nunca es tarde. Los chicos soplan, potencian el viento. Las risas acoplan y yo no miento. El fuego va creciendo, los chicos viviendo. Entre ellos la verdad se esconde, tan profundo que no saben dónde. Mírense a los ojos gente peculiar. Libérense de los despojos, empiecen a pelear. Olvídense del campamento, lo peor ya pasó. Vivan el momento, el ruiseñor ya cantó.

17.8.10

Renacer


ES UN ÁRBOL
QUE PARECE VENCIDO
TRISTE SECO Y SOLO
EN UNA NOCHE DE LUNA LLENA
DONDE LAS ESTRELLAS REINAN
ANTE EL HOMBRE PERDIDO

ES UN ÁRBOL
QUE PARECE CANSADO
TRISTE SECO Y SOLO
EN UNA NOCHE DE INVIERNO
DONDE EL SUELO ES DE VIDA
ANTE EL HOMBRE YA RENDIDO

ES UN ÁRBOL POETA
QUE PUEDE DECIR QUE HA AMADO
SABIO FUERTE Y ENDURECIDO
EN UNA NOCHE MÁGICA E IDEAL
DONDE DE LA MUERTE SE RENACE
Y EL HOMBRE SONRÍE
SABIENDO QUE HA VIVIDO.


EN EL ÁRBOL
TRANQUILAMENTE POSA
SIN MÁS NI MENOS
LA MISMA MARIPOSA

... With me

Just... You

16.8.10

Fluye, no para, fluye

Es la vida que transcurre así, como le place, transcurre. Sigue para adelante, segundo a segundo, para adelante. No frena ni se detiene, no se ascelera ni se apura. Fluye, sigue para adelante... Fluye.
Da vueltas a veces, un círculo vicioso, que da vueltas... A veces. Parece no tener sentido, de repente, no tiene sentido. No se entiende, se repiten las conductas, no se entiende. Cambia, todo cambia, todo el tiempo, todo cambia. Se repite, no se entiende, transcurre, sigue para adelante, no frena, fluye... Sin sentido.